Despedida multitudinaria a Agustín Cornejo, el cura que dedicó su vida a trabajar por la sociedad de Miajadas

Centenares de personas acudieron a dar el último adiós al querido y comprometido párroco de la localidad.

Imagen cedida: Cosme Fotos

Miajadas recibía con pesar, el pasado domingo, la noticia del fallecimiento del párroco, Agustín Cornejo, quien ejerció su labor pastoral durante más de 50 años en la localidad, junto a Enrique Gómez, reconocidos ambos por su trabajo y compromiso con la comunidad.

El cariño que los vecinos de Miajadas (así como Alonso de Ojeda y Pizarro donde también se ha sentido con dolor la triste pérdida) profesaban hacia su párroco se evidenció multitudinariamente durante la capilla ardiente y posterior funeral en la iglesia de Santiago Apóstol, donde centenares de personas asistieron para ofrecer su respeto y despedir al querido sacerdote con un cerrado y prolongado aplauso al paso del féretro que fue portado a hombros.

Agustín Cornejo, ya delicado de salud desde hacía tiempo, sufrió una caída poco antes de Semana Santa, lo que le llevó a permanecer durante 15 días en la residencia de mayores San Martín de Porres. Posteriormente requirió ingreso hospitalario, al empeorar su estado, falleciendo finalmente el pasado domingo, 1 de mayo.

El sepelio fue oficiado por el obispo de la diócesis de Plasencia, Monseñor Ciriaco Benavente, acompañado por 40 sacerdotes de las tres diócesis extremeñas, así como Enrique Gómez y Pedro Sánchez, párrocos de Miajadas.

Agustín Cornejo (de 79 años, nacido en Béjar), junto a Enrique Gómez (los dos clérigos que más tiempo han desarrollado su labor pastoral en Miajadas -54 años-), fueron conocidos como «los curas rojos» después de que en 1974 protagonizaran un encierro para reclamar un instituto en la localidad. A raíz de aquello, prendió la mecha en la localidad donde muchos miajadeños, junto a sus curas, comenzaron a defender los derechos, especialmente de los campesinos, lo que supuso el nacimiento del comprometido Movimiento Rural Cristiano.

En 2018, Agustín Cornejo y Enrique Gómez fueron homenajeados en nombre de toda la ciudadanía de Miajadas, al cumplirse el 50 aniversario de su ordenación sacerdotal y llegada a Miajadas, poniendo en valor «su implicación social y civil con los vecinos durante todos estos años», donde se reconoció públicamente su importante labor en la localidad y una vida dedicada a la comunidad:

Desde que llegaron a comienzos de los años 70, han formado parte de la vida de varias generaciones: han vivido tiempos muy convulsos en la localidad y han sido artífices de procesos tan importantes como la colonización de Alonso de Ojeda y Casar de Miajadas. Trabajaron incasablemente por el pueblo, siendo referentes en multitud de solución de conflictos y ejercieron como mediadores en otros tantos.

Cómo no hacer mención de un caso en concreto: aquel en el que fueron multados con cinco duros al encerrarse en los años setenta en el Colegio de Covadonga, en protesta por su cierre.

Han sacrificado muchas cosas, personales y familiares, siempre para favorecer al vecino más que a sí mismos y la gran mayoría de los miajadeños, procesen o no la cristiandad, reconocen que estos dos sacerdotes han estado al servicio de todos sin mirar a quién, compartiendo su vida y todo lo que tenían a su disposición para ayudar.