Las iglesias de Miajadas reanudan su actividad este fin de semana, con importantes medidas de seguridad

497

Este fin de semana, las iglesias de Miajadas volverán a abrir sus puertas tras decretarse el Estado de Alarma, aunque deberán cumplir una serie de medidas de seguridad como no superar un tercio del aforo, mantener la distancia de seguridad de, al menos, un metro entre las personas, así como la publicación del aforo máximo en un lugar visible del espacio destinado al culto.

En este sentido, Pedro Sánchez, párroco de Miajadas, explicaba esta mañana a Radio Miajadas, que se están poniendo en marcha todas las medidas necesarias para poder celebrar la Eucaristía este fin de semana, con seguridad para todos los asistentes.

Por el momento, las Misas que se van a celebrar corresponderán a los siguientes horarios:

Sábado, 16 de mayo
  • 21:00 h: Iglesia de Santiago Apóstol
Domingo, 17 de mayo
  • 9:30 h: Iglesia de Belén
  • 10:30 h: Iglesia de Guadalupe
  • 12:00 h: Iglesia de Santiago Apóstol

Según nos explica el párroco de Miajadas, se ha organizado un grupo de voluntarios que colaborará para asegurar el cumplimiento de todas las medidas de seguridad. Así, se proporcionará gel hidroalcohólico a la entrada al templo tanto en las manos como en la suela de los zapatos. Dentro del recinto, se asegurará la distancia entre los feligreses sin superar en ningún caso un tercio del aforo. Además, se suprimen algunos símbolos que podrían suponer un riesgo de contagio como es el agua bendita, el gesto de la paz que no se realizará, tampoco se pasarán los cepillos para la colecta, ni se permitirá encender velas. La Comunión se dará exclusivamente en la mano, previa desinfección de las manos del sacerdote y demás personas que colaboren en el acto. También será necesario el uso de mascarillas.

Pedro Sánchez insistía en destacar el valor de la oración en casa, especialmente para aquellas personas que por cualquier razón pudieran suponer un riesgo de contagio hacia el resto, o para aquellos más vulnerables que prefieran no asistir a la iglesia por miedo a contagiarse.