San Martín de Porres rinde homenaje a los fallecidos con vinculación con la Residencia durante el estado de alarma

En un acto sencillo, acompañados por la concejala de Mayores, Teresa Gil, y el párroco Agustín Cornejo, se ha recordado a los fallecidos durante el estado de alarma en la Residencia o con vinculación con la misma: Manuel Ramos Fernández, Antonio Ruiz Rena, Sebastián Loro Ruiz, Victor Díaz Sanchez, José Tostado Arias, María Puerto Borrallo y Petra Fábregat Márquez.

Esta mañana en la entrada de la Residencia San Martín de Porres se ha celebrado un sencillo acto de homenaje a los fallecidos durante todo el estado de alarma, residentes y personas con vinculación con la Residencia, que por la crisis sanitaria no pudieron recibir una despedida acorde a las circunstancias; con la presencia de la concejala de Mayores Teresa Gil y el párroco de Miajadas, Agustín Cornejo.

El acto, “tremendamente emotivo, lleno de cariño y respeto hacia las personas que ya no están con nosotros, por los efectos de la terrible pandemia del coronavirus”, según explican desde la dirección de la residencia, ha supuesto un homenaje a todos los residentes fallecidos desde el pasado mes de marzo hasta hoy, así comouna manifestación de nuestro afecto y recuerdo a esos amigos, a esos compañeros, con los que hemos compartido los 4 meses más duros de la historia de la humanidad, de los últimos 100 años”.

En esta emotiva jornada, desde San Martín de Porres, han nombrado a los fallecidos, “para recrear sus figuras, sus semblantes, sus voces, sus sonrisas”, recordándolos con cariño y respeto: Manuel Ramos Fernández, Antonio Ruiz Rena, Sebastián Loro Ruiz, Victor Díaz Sanchez, José Tostado Arias, María Puerto Borrallo y Petra Fábregat Márquez. Procurando, así mismo, “rendir el más cariñoso homenaje a todos los nuestros, a todas esas mujeres y hombres, que han compartido hogar en esta Residencia, y que ya no están. Ellos forman parte de nosotros. Y nunca los vamos a olvidar. Y si no los olvidamos, siempre estarán presentes en nuestro corazón. Y ahí, nunca los dejaremos de amar, de cuidar, de respetar”.

Con este homenaje, explican, se ha pretendido “mostrar nuestra admiración por su ejemplo, y les queremos hacer llegar a todos ellos y sus familiares, allá donde estén, nuestra más alta consideración y agradecimiento, por habernos permitido formar parte de sus vidas, y haber compartido alegrías y también sinsabores, pero siempre desde el convencimiento estar haciendo lo correcto”.

Durante estos difíciles meses, “las miradas cómplices con nuestros residentes, y con sus familiares, nos han ayudado a afrontar la dura prueba a la que hemos sido sometidos que, aún ahora, continúa. Nuestra fuerza nace de cada de cada día pensando en ellos, que ya no están con nosotros, pero también, nuestra ilusión brota de veros a vosotros, a todos los que estáis aquí, y que juntos formamos esta unidad de compromiso y vocación de servicio”, explican desde la dirección del centro.